Para la última clase del Taller de producción artística del diplomado en Fotografía, gráfica y video de la Universidad de Chile, la artista decide preparar una última cena con 13 integrantes que incluye a la docente, el ayudante y un invitado. La cena fue exclusivamente de ceviche peruano y fue cocinado por la artista según la receta entregada por mujeres peruanas que tienen sus puestos en la Vega central.
Fue la primera y última cena del curso y permitió accionar instancias de goce estético fuera de la apreciación visual de los relatos bidimensionales o tridimensionales que acostumbramos a entender como entregas de taller.